¿Por qué nos enfermamos? ¿Qué relación hay entre la enfermedad y la santidad? El papel de la justicia.
Antes del ser humano pecar contra su Creador no existía la enfermedad en el mundo. Las enfermedades, debilidades, problemas genéticos, son una manifestación del pecado, toda infracción de la ley divina es pecado (1 Jn 3.4), todo lo que no viene de fe es pecado (Rom 14.23), o sea, que la verdadera fe produce obediencia y se alinea a los mandamientos de Dios que producen vida.
Cada vez que uno se atreve a desobedecer desafía al Creador y se expone a la muerte, la enfermedad, porque la paga del pecado es muerte (Rom 6.23).
Si la enfermedad está relacionada con el pecado, entonces la sanidad está relacionada con la santificación. Toda sanidad tiene que ver con restauración. No podemos separar salud de reconciliación. Para sanar hay que restaurar. Para sanarse hay que reconciliarse, primero con Dios, luego con los demás.
La mayoría de las enfermedades no son infligidas desde el exterior sino desde el interior, la mayoría de las enfermedades que comienzan desde el interior tienen causas espirituales que se reflejan en la psiquis, y el cuerpo. No todas las enfermedades son por causas espirituales personales o pecados individuales, pero un gran número lo son. Hay enfermedades causadas por órganos afectados en accidentes laborales, automovilísticos, etc. los cuales son una invasión al cuerpo de manera violenta sin la intervención de uno.
Hay otro grupo de enfermedades que existen con el único propósito de que las obras de Dios se manifiesten, si los médicos mediante la ciencia y técnica pueden manifestar sus obras, es obvio, que Dios mediante su poder, puede manifestar sus obras de sanidad y milagros también. La medicina puede sanar, Dios además puede crear.
- Si la enfermedad está relacionada con el pecado, entonces la sanidad está relacionada con la santificación. Al leer Dt 28.27-35; 58-61, Dios dice explícitamente que la enfermedad sea física o mental, vendrá como resultado de la desobediencia, parte del paquete de la maldición por romper el pacto. Es muy claro que la salud sólo está en el camino del Señor, no en los propios caminos.
- Toda sanidad tiene que ver con restauración. No podemos separar salud de reconciliación. Si no usted no se reconcilia se enferma. Is 58.9-11 nos afirma que la reconciliación traerá salud al cuerpo y al alma. Dentro de la iglesia hay una disciplina muy dolorosa aplicada por el Señor a los que participan de la santa cena sin creer o entender lo que hacen, 1 Co 11:27-32. El resultado de esta disciplina divina es debilidad, enfermedad y muerte. Hay muchos enfermos dentro de la iglesia por esta causa, y para sanar tienen que reconciliarse con Dios; porque al tomar la santa cena no le han dado importancia al sacrificio de su Hijo, están distraídos en sus cosas y no respetan la presencia del Señor.
- Otras enfermedades existen sólo para mostrar la gloria de Dios mediante poderes creativos que sólo Dios puede hacer. Hay órganos que no sanan, en tales casos se requiere ministración de milagros, creación de nuevos órganos y nuevos tejidos, o creación de nuevos corazones, nuevas criaturas. Al hombre ciego de nacimiento, Jesús le restaura la vista y nos explica Jn 9.1-3, que nació ciego para que las obras de Dios se manifestaran en él.
Dios al sanar trata con todo el ser, no sólo con la parte enferma. La parte enferma es una pequeña muestra de que algo no está bien sea adentro en el ser, o afuera, y necesita ser restaurado, reconciliando la tierra con el cielo, para esto vino Cristo, para reconciliar o unir la tierra con el cielo, “y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.” Col 1.20, el cielo puede tocar la tierra a través de Cristo. Cristo es el punto de unión entre ambas realidades.
¿Qué decimos cuando algo no anda bien? Decimos que no es correcto, que no es derecho, recto o justo. Cuando uno enferma algo no está bien dentro del ser, algo está torcido, no está recto, algo necesita ser como debiera ser, esto se llama rectitud. El camino que uno toma para llegar a enderezar lo torcido, sanarlo, arreglarlo, o sea el camino a la rectitud, se llama santidad.
Alguno de nosotros quizá esté débil o enfermo, como resultado directo de la desobediencia. No estamos hablando de la desobediencia a la ley, sino al Señor. Y la manera de arreglarlo es simplemente volver a la cruz. Quizá otros no tienen idea de por qué usted y su familia estén pasando por aflicciones y tribulaciones. Usted ha buscado a Dios con todo su corazón, clamado a Dios, pero hasta este momento no tiene respuesta. Usted tiene un gran reto, y consiste en confiar que Dios es bueno y está obrando a favor suyo aun cuando usted no lo puede ver, sentir, y las cosas en la vida no tienen sentido. Job no es el único caso en la Biblia, quizá usted sea otro al cual se le ha pedido confianza y fe más que a sus compañeros. Si es así puedes decir conmigo: Job 19:25-27 (NVI) “Yo sé que mi redentor vive, y que al final triunfará sobre la muerte. Y cuando mi piel haya sido destruida, todavía veré a Dios con mis propios ojos. Yo mismo espero verlo; espero ser yo quien lo vea, y no otro. ¡Este anhelo me consume las entrañas!”
Ejemplos de relaciones entre enfermedades físicas y causas espirituales:
- Raíz espiritual: miedos/ansiedades/stress
Enfermedades: angina de pecho (estrechamiento y endurecimiento de paredes arteriales), hipertensión, arritmias, prolapso de valvula mitral, etc.
La Biblia dice en Lc 21.26 que el corazón desfallece por el temor. ¿De qué serviría que Dios le sane de la angina si usted se mantiene con espíritu de temor y ansiedad que causa el endurecimiento, endurecimiento, vasoespasmo o hiperactividad del sistema cardiovascular? ¿Cuál es la raíz de la presión arterial alta, hipertensión? El miedo, la ansiedad y el estrés.
- Raíz espiritual: Amargura, auto-rechazo y odio a sí mismo.
Enfermedades coronarias, ataques al corazón, insuficiencia vascular. Las personas que tienen accidentes cerebrovasculares tienden al auto-rechazo, amargura y al odio a sí mismo. Cuando a uno no le gusta la persona que es aparece el odio y rechazo a uno mismo y la obstrucción de las arterias es la
Manifestación fisiológica inmediata. El mensaje de odio y auto-rechazo es de matarse a uno mismo lo cual el cuerpo capta muy rápidamente.

Leave a Reply