Uno no sirve a Dios para ganar su aceptación; ya somos aceptados y, por eso, servimos. Tampoco seguimos a Dios para ser amados; como ya somos amados, le seguimos.
Esto aclara que lo que hacemos no determina lo que somos, sino lo que somos determina qué hacemos. “Amados, ahora somos hijos de Dios” (1 Juan 3:2).
- Soy la sal de la tierra (Mt 5:13).
- Soy la luz del mundo (Mt 5:14).
- Soy hijo de Dios (Jn 1:12).
- Soy un canal de la vida de Cristo (Jn 15:1,5).
- Fui elegido para llevar el fruto de Cristo (Jn 15:16).
- Soy siervo de la justicia (Rom 6:18).
- Soy hijo de Dios, Dios es mi Padre (Rom 8:14,15; Gálatas 3:26; 4:6; Jn 1:12; Rom. 8:16; Gal. 3:26; 1 Juan 3:1,2)
- Comparto la herencia con Cristo (Rom 8:17).
- Soy templo y morada de Dios. Su Espíritu y Su vida viven en mí (1 Cor 3:16; 6:19).
- Estoy unido al Señor, y soy un espíritu con Él (1 Cor 6:17).
- Soy miembro del cuerpo de Cristo (1 Cor 12:27, Efesios 5:30).
- Soy una nueva creación (2 Cor 5:17).
- He sido reconciliado con Dios y soy ministro de reconciliación (2 Cor 5:18,19).
- Soy hijo de Dios unido a Cristo (Gal 3:26,28).
- Soy un santo (Ef 1:1; 1 Corintios 1:2; Filipenses 1:1; Colosenses 1:2).
- Soy una obra especial de Dios, nací de nuevo para hacer la obra de Dios (Efesios 2:10).
- Soy conciudadano del resto de la familia de Dios (Ef 2:19).
- Soy justo y santo (Ef 4:24).
- Soy ciudadano del cielo, sentado en el cielo ahora mismo (Fil 3:20; Efesios 2:6).
- Estoy escondido con Cristo en Dios (Col 3:3).
- Soy la expresión de la vida de Cristo porque Él es mi vida (Col 3:4).
- Fui escogido por Dios, soy santo y amado (Col 3:12; 1 Tesalonicenses 1:4).
- Soy hijo de luz y no de oscuridad (1 Tes 5:5).
- Soy participante del llamamiento celestial (Heb 3:1).
- Comparto la vida de Cristo (Heb 3:14).
- Soy una de las piedras vivas de Dios, parte de una casa espiritual (1 Pe 2:5).
- Soy miembro del linaje escogido, de un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios (1 Pe 2:9,10).
- Soy extranjero en este mundo en el cual vivo temporalmente (1 Pe 2:11).
- Soy enemigo del diablo (1 Pe 5:8).
- Ahora tengo vida eterna (Jn 5:24; 6:47; 1 Jn 5:11-13)
- Tengo la vida porque tengo al Hijo de Dios en mí (1 Juan 5:12)
- He sido salvo por la gracia de Dios (Efesios 2:8,9)
- He sido justificado por la gracia de Dios (Rom 3.24)
- He pasado de muerte a vida (Juan 5:24; 1 Juan 3:14)
- He recibido la vida de Dios (Efesios 2:5; Colosenses 2:13)
- Dios me ha hecho apto para el cielo (Colosenses 1:12)
- Dios ha perdonado mis pecados (Efesios 1:7; Colosenses 1:14, 2:13; 1 Juan 2:12)
- Mis pecados han sido quitados (Juan 1:29; Hebreos 9:26, 1 Juan 3:5)
- Cristo hizo la purificación de mis pecados (Hebreos 1:3)
- Fui curado por las heridas que le hicieron a Jesús (1 Pedro 2:24)
- He sido completamente justificado (Romanos 4:5; 8:30; 1 Cor. 6:11; Gal 2:16; Tito 3:7)
- He sido reconciliado con Dios (2 Corintios 5:18-19; Colosenses 1:20)
- Me acerco a Dios a través de la sangre de Cristo (Efesios 2:13)
- Tengo acceso directo a Dios por medio del Espíritu (Ef 2:18).
- He sido redimido por la sangre de Cristo (1 Ped.1:18,19; Efesios 1:7; Col. 1:14)
- He sido redimido de la maldición de la ley (Gálatas 3:13)
- He sido redimido de toda iniquidad (Tito 2:14)
- He sido comprado a precio de sangre (1 Corintios 6:20; 7:23)
- He sido librado de la muerte eterna (2 Corintios 1:10)
- He sido librado del presente siglo malo (Gálatas 1:4)
- He sido librado del poder de las tinieblas (Colosenses 1:13)
- He sido librado de la condenación (Juan 5:24; Rom. 8:1)
- Pertenezco a Cristo (Gálatas 3:29; 5:24)
- He sido adoptado como hijo de Dios (Gálatas 4:5; Rom 8:15,23)
- Soy heredero de Dios y coheredero con Cristo (Rom 8:17; Tito 3:7).
- Soy heredero de la gracia de la vida (1 Pedro 3:7)
- Todas las cosas me pertenecen y yo pertenezco a Cristo (1 Corintios 3:21-23)
- He sido ungido y sellado por Dios y el Espíritu Santo es mi garantía de mi herencia venidera (2 Cor 1:21, Efesios 1:13,14).
- He muerto a mi vida pasada, ya no vivo para mí, sino para Cristo (2 Corintios 5:14,15).
- He sido crucificado con Cristo y ya no soy yo quien vive, sino que Cristo vive en mí. La vida que ahora vivo es la vida de Cristo (Gal 2:20).
- He sido bendecido con toda bendición espiritual (Ef 1:3).
- Fui escogido por Dios desde antes de la fundación del mundo para ser santo y vivir sin mancha delante de Él (Ef 1:4).
- Fui predestinado por Dios, para ser adoptado como hijo suyo (Ef 1:5).
- Puedo acercarme a Dios sin impedimento, con libertad y confianza (Ef 3:12).
- He sido rescatado del dominio de Satanás y cambiado al reino de Cristo (Col 1:13).
- Cristo mismo vive en mí (Col 1:27).
- Estoy firmemente arraigado en Cristo y ahora estoy creciendo en él (Col 2:7).
- He sido circuncidado espiritualmente. Mi vieja naturaleza no regenerada fue quitada (Col 2:11).
- Estoy completo en Cristo (Col 2:10).
- He sido sepultado, resucitado y vivificado con Cristo (Col 2:12,13).
- He recibido el espíritu de poder, amor y dominio propio (2 Tim 1:7).
- Dios me ha salvado y apartado (2 Tim 1:9; Tito 3:5).
- Puedo entrar ante el trono de Dios y recibir misericordia y gracia en tiempos de dificultad (Heb 4:16).
- Soy partícipe de la naturaleza divina (2 Pe 1:4).
- Tengo la ley de Dios escrita en mi corazón (Hebreos 10:16)
- Me identifico con Cristo en sus padecimientos (2 Ti. 2:12; Fil.1:29; 1 Ped.2:20; 4:12-13; 1 Tes. 3:3; Rom. 8:18; Col. 1:24)
- La gente conoce a Dios a través de mí (2 Corintios 2:14-16)
- Soy una carta de Cristo leída por todos (2 Corintios 3:3)
- Estoy siendo transformado a la gloriosa imagen de Cristo (2 Corintios 3:18)
- Estoy siendo perfeccionado (Filipenses 1:6)
- Mi ser interior es renovado día a día (2 Corintios 4:16)
- Estoy revestido de Cristo (Gálatas 3:27)
- No soy del mundo (Juan 17:14, 16)
- El mundo me es crucificado a mí (Gálatas 6:14)
- Yo estoy crucificado para el mundo (Gálatas 6:14)
- He sido apartado y santificado en Cristo Jesús (1 Cor.1:2; 6:11; Heb.10:10; Judas 1)
- Yo soy santo (Col.3:12; Hebreos 3:1; 1 Pedro 2:9; Ap. 20:6)
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