Santa Cena o Pascua

Fiesta de Pascua

¿Es la Santa Cena lo mismo que la celebración de la Pascua?

Hay un gran debate académico acerca de si Jesús celebró la Pascua antes o después de la Última Cena. Pero más debate hay acerca de la naturaleza propia de la Última Cena, conocida también como Santa Cena. Los Evangelios Sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) ubican la Última Cena como parte de la cena pascual, o sea, Jesús celebró la Pascua con sus discípulos como de costumbre y dentro de ese tiempo de celebración realizó la última cena. Este relato es coherente con las prácticas judías (Jesús era judío) y con el profundo significado simbólico de la Pascua, que conmemora la liberación de los israelitas de la esclavitud de Egipto.

El problema aparece con el Evangelio de Juan que muestra una cronología diferente. A diferencia de los sinópticos que muestran la Última Cena después del comienzo de la Pascua, el evangelio de Juan muestra que ocurrió antes de su comienzo. El relato de Juan enfatiza la crucifixión de Jesús en el momento en que los corderos de Pascua estaban siendo sacrificados. Al escribirlo así, el evangelio de Juan presenta a Jesús como el verdadero Cordero de Dios, cuyo sacrificio inicia un nuevo pacto abriendo un camino de salvación a través de su sangre. Este cambio que hace Juanha dado lugar a distintas interpretaciones de la Santa Cena en relación con la Pascua.

El examen de erudición de la Cena del Señor y sus raíces resalta dos aspectos fundamentales:

  1. Jesús tenía la costumbre de comer en fraternidad y lo hizo durante todo su ministerio. La Santa Cena es la culminación de esta costumbre comunitaria de su misión. Jesús comía con los recaudadores de impuestos, los pecadores y con sus discípulos. Las comidas de Jesús se caracterizaban por ser abiertas, inclusivas, hecho que escandalizó a los líderes de su tiempo.
  2. Estas comidas eran vistas como un anticipo del banquete mesiánico y resaltan el mensaje de Jesús de la inminente llegada del Reino de Dios. La Última Cena en particular, simbolizó el cumplimiento de su misión de servicio, prefiguró su muerte y anticipó el banquete en el Reino de Dios.

La práctica de Jesús de compartir las comidas con sus seguidores es un elemento clave de su ministerio. A través de las comidas Jesús encarnaba las verdades de la salvación para todos, el perdón y la realidad del Reino de Dios. El culto cristiano desde sus inicios giraba alrededor del partir el pan, el compartir comida en las mesas. La Pascua judía tiene otro significado y Jesús no estaba cambiando el significado de esta fiesta sagrada.

La cena pascual en el sentido más estricto es portadora del profundo tema de la liberación y los nuevos comienzos. La Eucaristía, tal como la instituyó Jesús en la Última Cena, no forma parte de la celebración de la Pascua como la entendemos hoy. La cena de Pascua, o Séder, conmemora la liberación de los israelitas de la esclavitud egipcia, como se describe en el Éxodo. La Pascua incluye elementos, como pan sin levadura (matzá), hierbas amargas y cuatro copas de vino, cada uno de los cuales simboliza distintos aspectos de la narración del Éxodo y de la relación del pueblo del pacto con Dios. Los elementos de la Santa Cena (Eucaristía), son: el pan y el vino. Estos elementos Jesús los identifica con Su cuerpo y Su sangre y representan una nueva interpretación muy diferente de las instrucciones divinas de la Pascua. Observemos que en una cena pascual, tuvieron que estar presente del pan ácimo y la carne de cordero. Sin embargo en la última cena aparece el pan y una copa de vino. He escrito otro breve artículo específicamente sobre la Santa Cena aquí.

En la primera Pascua, tomaban una oveja o un cordero de su rebaño y lo sacrificaban. Luego cada uno untaba con sangre los dinteles de sus puertas para que el ángel de la muerte no entrara en sus casas sino pasara. Luego, después de haber comido la carne del carnero y haberse preparado, tomaron panes sin levadura, hierbas amargas y pasaron de Egipto al desierto. Como establece la ley, la Pascua debía celebrarse: “En el mes primero, a los catorce días del mes, por la tarde”, porque ese día “es la Pascua del Señor” (Lev 23.5). Ese día en los años siguientes, los que se preparaban para celebrar la Pascua llevaban sus corderos al Templo para ser sacrificados. Como parte del sacrificio, la grasa de los corderos se quemaba y la sangre se derramaba sobre el altar. Sin embargo, el cuerpo del animal, ya limpio y listo para ser asado, se devolvía a los oferentes, quienes se lo llevaban a casa para asarlo y comerlo en la gran celebración. Esto se hacía en grupos de familiares y amigos como era costumbre en grandes banquetes. La Pascua es toda una gran fiesta santa, una conmemoración de la liberación del pueblo de Israel, y no era algo privado. No está permitido celebrar la Pascua aisladamente, sino siempre debe celebrarse en comunidad. Después de varios actos simbólicos, uno de los miembros de la familia, por lo general jóvenes, preguntaba: ¿Qué tiene diferente esta noche a todas las demás? Y uno respondía relatando cómo Dios había liberado a su pueblo de la esclavitud de Egipto y también de las otras ocasiones cuando fueron oprimidos por otros pueblos, en particular, se recuerda la liberación de la cautividad de Israel en Babilonia.

¿Es la Santa Cena lo mismo que la celebración de la Pascua? No. Ahora bien, ¿en qué sentido Cristo es nuestra pascua? (1 Cor 5.7) En que así como el pan sin levadura simbolizaba el ser liberado de Egipto (Ex 12.15-17), así la iglesia de Cristo ha sido separada del dominio del pecado y la muerte mediante el perfecto Cordero de la Pascua, Jesucristo. Por lo tanto, la iglesia debe quitar todo lo pecaminoso en creencia, palabra y obra, y separarse tanto como sea posible de la vieja vida.

¿Qué evidencia bíblica hay acerca del orden de estas celebraciones?

Para explorar la cuestión de si Jesús celebró la Pascua antes de la Última Cena como muestran los sinópticos o si celebró la Última Cena antes de la Pascua como expone el evangelio de Juan, podemos examinar los relatos que se encuentran en los Sinópticos y compararlos con el Evangelio de Juan.

Los evangelios sinópticos hablan de la Última Cena como parte de la Pascua:

  1. Mateo 26:17-19: “El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: “¿Dónde quieres que te preparemos la cena de la Pascua?” Él respondió: “Id a la ciudad a ver a un hombre y decidle: “El Maestro dice: Mi hora está cerca. Voy a celebrar la Pascua con mis discípulos en tu casa”‘. Así que los discípulos hicieron lo que Jesús les había ordenado y prepararon la Pascua.”
  2. Marcos 14:12-16: “El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, en que era costumbre sacrificar el cordero pascual, los discípulos de Jesús le preguntaron: “¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la Pascua?”… Los discípulos se fueron, entraron en la ciudad y encontraron las cosas tal como Jesús les había dicho. Así que prepararon la Pascua”.
  3. Lucas 22:7-15: “Llegó el día de los panes sin levadura, en el que había que sacrificar el cordero pascual. Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: ‘Id y preparadnos la cena de la Pascua’…. Y les dijo: ‘He deseado con ansia comer esta Pascua con vosotros antes de padecer’”.

Estos pasajes de los Evangelios Sinópticos describen explícitamente la Última Cena como una comida dentro del Seder de Pascua, lo que indica que Jesús celebró la Pascua antes de la Última Cena. La Santa Cena fue verdaderamente la última cena.

El Evangelio de Juan coloca la Última cena antes de Pascua:

  1. Juan 13:1 “Era justo antes de la fiesta de la Pascua. Jesús sabía que había llegado la hora de dejar este mundo e ir al Padre. Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo”.
  2. Juan 18:28: “Entonces los jefes judíos llevaron a Jesús de Caifás al palacio del gobernador romano. Ya era de madrugada, y para evitar la impureza ceremonial no entraron en el palacio, porque querían poder comer la Pascua.”
  3. Juan 19:14: “Era el día de la Preparación de la Pascua; era cerca del mediodía. ‘Aquí tenéis a vuestro rey’, dijo Pilato a los judíos”.

El Evangelio de Juan indica que la Última Cena ocurrió antes de iniciar la Pascua. Los evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) describen la Última Cena en el contexto de una cena pascual judía. El Evangelio de Juan ofrece una cronología diferente que se enfoca en la muerte de Jesús en relación con la fiesta de la Pascua, pero no narra la Última Cena como parte de una comida pascual, lo cual sí ocurre en los sinópticos. Estas dos posturas que se observan en los relatos reflejan la compleja interacción de los temas teológicos dentro del evangelio de Juan en relación con Jesús como el cumplimiento de la Pascua judía.

¿Cómo explicar estas diferencias cronológicas?

Los Sinópticos presentan la Santa Cena como una cena de Pascua, celebrada después de la puesta del sol, el 15 de Nisán, el primer día de la Fiesta de los Panes sin Levadura. Juan sitúa la Santa Cena antes de la celebración de la Pascua judía, el 14 de Nisán, o sea, en la víspera de la Pascua. Hay varias maneras de armonizar esta diferencia:

  1. Uso de Diferentes Calendarios. Jesús y sus discípulos, como galileos, pudieron haber usado un calendario diferente al del Templo de Jerusalén. Algunos grupos judíos, como los esenios de Qumrán, seguían un calendario solar, pero el calendario oficial era lunar. Esto explica por qué Jesús celebró la Pascua según un calendario, mientras que el Templo seguía otro, resultando en diferentes fechas de celebración.
  2. Interpretación Teológica de Juan. Otra explicación sugiere que Juan tenía intenciones teológicas específicas al presentar a Jesús como el “Cordero de Dios” que es sacrificado en la víspera de la Pascua. El punto de Juan es hacer que la crucifixión de Jesús coincida con la preparación de los corderos pascuales, para así presentar a Jesús como el verdadero Cordero pascual que quita el pecado del mundo.
  3. Flexibilidad en la Celebración de la Pascua. Es posible que haya habido flexibilidad en la práctica de la celebración de la Pascua en el siglo I lo cual ya había ocurrido antes (leer 2 Cr 30). Esto puede explicar la diferencia.

Lo que resulta evidente es que tanto los Sinópticos como el Evangelio de Juan enfatizan la importancia de la Última Cena (Santa Cena) y la muerte de Jesús dentro del contexto de la Pascua judía, resaltando las implicaciones salvíficas en el plan de redención.

Otros artículos relacionados:


Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.