¿Prohibe la Biblia prestar dinero con interés? Sí. La Ley de Dios prohíbe cobrar intereses por prestar dinero a tus hermanos, aunque sí lo permite hacer a no creyentes o personas de afuera del pacto.
¿Cuál es el fundamento moral de esta prohibición y qué mecanismo financiero parecido existe?
En la Biblia, prestar dinero con intereses está prohibido dentro del pueblo de Dios, pero existen mecanismos alternativos permitidos para las transacciones financieras parecidas donde un documento legal transforma un préstamo en una inversión. Aquí el prestamista se convierte en socio de la empresa del prestatario. Para poner a producir el dinero dentro del pueblo de Dios debes estructurarlo no como préstamo con intereses sino como inversión donde el prestamista comparte los riesgos, beneficios o pérdidas junto con el prestatario.
Dios prohíbe cobrar intereses a tus hermanos porque eso permite a una parte (el prestamista) hacer dinero sin riesgo alguno, o sea, ganar sin riesgo a costo de otro, lo cual es injusto a los ojos de Dios. Él lo dispuso así para evitar la explotación dentro de su pueblo, animar al negocio honesto y establecer un balance entre ganancias (beneficios) y responsabilidad.
¿Es un juego de palabras entre prestar a interés y ganancia comercial? No. En el préstamo con intereses, el prestatario (el que pide prestado) está obligado a reembolsar el capital completo más un interés fijo acordado, independientemente del resultado del uso de los fondos. Sea que ganó o perdió, quien pidió prestado está obligado a devolver el total con intereses.
Una inversión empresarial no es un préstamo de dinero. Aquí el inversor (que en el otro caso sería el prestamista) participa en las ganancias o pérdidas de la empresa. La rentabilidad no está garantizada, al menos en teoría. Esto promueve la equidad y la cooperación entre ambos. Se tratan como seres humanos, no como objetos ni medios para alcanzar fines. Quiere decir que el inversor asume ciertos riesgos. Y esta es una diferencia ética esencial. La Biblia prohíbe el interés porque permite que una de las partes se beneficie sin riesgo alguno, lo cual es injusto.
Piénsalo como la diferencia entre un préstamo a la mano con intereses altos y sin preocuparse por el bienestar del prestatario o una inversión de capital de riesgo, donde el inversor solo se beneficia si el negocio tiene éxito.
El fundamento de esta prohibición se encuentra en Éxodo 22:24 “Si prestas dinero a cualquiera de mi pueblo que tenga necesidad, no le cobres interés como hacen los prestamistas.”
¿Cómo es un hombre temeroso (o mujer temerosa) de Dios? Es un hombre que su dinero no dio a usura.
15 Salmo de David.
1 Oh SEÑOR, ¿quién habitará en tu tabernáculo?
¿Quién residirá en tu santo monte?
2 El que anda en integridad y hace justicia,
el que habla verdad en su corazón,
3 el que no calumnia con su lengua
ni hace mal a su prójimo
ni hace agravio a su vecino;
4 aquel ante cuyos ojos es menospreciado el vil
pero que honra a los que temen al SEÑOR;
aquel que, a pesar de haber jurado
en perjuicio suyo, no por eso cambia;
5 aquel que no presta su dinero con interés
ni contra el inocente acepta soborno.
¡El que hace estas cosas no resbalará jamás!
LBLA “el que su dinero no da a interés, ni acepta soborno contra el inocente. El que hace estas cosas permanecerá firme.”
JBS “Quien su dinero no dio a usura, ni contra el inocente tomó soborno. El que hace estas cosas, no resbalará jamás.”
DHH “el que presta su dinero sin cobrar intereses; el que no acepta soborno en contra del inocente. El que así vive, jamás caerá.”
Lv 25:35-38, 35 »Si alguno de tus hermanos israelitas se empobrece y no puede sostenerse a sí mismo, ayúdalo como lo harías con un extranjero o un residente temporal y permítele vivir contigo. 36 No le cobres intereses ni obtengas una ganancia a costa de él. En cambio, muestra tu temor a Dios al permitirle que viva contigo como si fuera un pariente. 37 Recuerda, no le cobres intereses sobre el dinero que le prestes ni obtengas una ganancia con los alimentos que le vendas. 38 Yo soy el Señor tu Dios, quien te sacó de la tierra de Egipto para darte la tierra de Canaán y para ser tu Dios.
Dt 23:20 “Puedes cobrar intereses a los extranjeros, pero no les cobrarás a los israelitas, para que el Señor tu Dios te bendiga en todo lo que hagas en la tierra donde estás a punto de entrar y que vas a poseer.”
El documento legal debe contener una cláusula que transforma el préstamo en una inversión compartida y permite al inversionista recibir una parte de las ganancias. También incluye mecanismos legales para asegurar que el gestor no declare pérdidas sin pruebas válidas (testigos, juramentos, etc.) Aunque ambos buscan una rentabilidad, esta se justifica como retorno de inversión, no de interéses.

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