¿Sabías que la soledad te hace vulnerable a pecar?
¿Sabías que la manada de leones cuando cazan juntos tienen una estrategia organizada? No comprueban si su presa es fuerte o débil como lo hacen otros depredadores. Los leones la única debilidad que buscan en su presa es el aislamiento. Si pueden aislar a un solo animal del resto de su rebaño, el almuerzo está servido. No importa si el animal que cazan es mucho más grande o más rápido que ellos, sólo importa que esté sólo.
Igualmente la soledad nos hace vulnerables. Podemos vivir ajenos a esta amenaza, pero es real.
1 P 5.8 dice así: “Sean sobrios y velen. Su adversario, el diablo, como león rugiente anda alrededor buscando a quién devorar.”
Relacionarse con el resto de los hermanos y mantenerse dentro del rebaño puede ser en ocasiones un reto personal, sin embargo, es más seguro que aislarse y vivir en soledad.
Para algunos ir a la iglesia es como ir a un partido de fútbol. El estadio está lleno. Están rodeados de personas y todos quieren lo mismo. Están contentos, animados pero no están conectados. No se relacionan unos con otros.
Después del culto, o el juego, volverán a sus casas y continuarán sus vidas solitarias mientiéndose a sí mismos de que están muy bien así mientras sus vidas se marchitan.
Esto evidencia un problema personal. Muchas personas no comprenden lo que es la iglesia. El propósito de Dios para la iglesia es que sea nuestra familia, el círculo de amistad donde nos hacemos más semejantes a Cristo, y el corazón del evangelio.
Contrario a esto, hay quienes piensan que es como un club social. Por eso, como individuos, nos negamos a ser honestos acerca de nuestros errores. Queremos mantener las apariencias. Queremos que la gente piense que somos buenas personas. Piensan que es un club social donde lucimos nuestras mejores ropas, incluida una mejor máscara.
Ya hemos repetido muchas veces, la iglesia es más como un hospital donde podemos encerrarnos y curarnos a través del cuidado y el amor de los demás.
¿Estás solo?
¿Estás sola?
¿Puedes recordar cómo Satanás esperó los momentos en que estuviste aislado(a) sintiéndote solo(a) para atacarte? Él te atacó, y luego te mintió y te dijo que el pecado que habías cometido era muy vergonzoso que mejor deberías esconderte entre los arbustos, haciéndote sentir aún más solo(a).
Sea sobrio. Sea prudente.

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