1 Co 10.23,24:
“Todo me es lícito, mas no todo conviene: todo me es lícito, mas no todo edifica. Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.”
¿Le beneficia a un cristiano bailar en una fiesta o una discoteca? ¿Es pecado bailar? ¿Por qué si se danza en la iglesia no podemos hacerlo afuera? Estas son algunas de las preguntas que se hacen aquellos que aceptan a Cristo en su corazón y comienzan a caminar en la vida cristiana, pero también es un interrogante no claro para muchos que llevan años dentro del Cristianismo y la Iglesia.
La Palabra de Dios nos habla algunos temas de manera explícita, mientras que otros temas los trata de forma implícita, es decir que se sobreentienden en el texto. Es importante responder a estas preguntas bajo el lente de la Sagradas Escrituras y ceñirnos a ella para responder a estas interrogantes.
Miremos brevemente tres premisas importantes que nos darán fundamento de la Palabra para establecer criterios claros repecto a:
- LA CONDICION ESPIRITUAL DEL HOMBRE SIN CRISTO
- LA TRANSFORMACION OBTENIDA AL ACEPTAR LA OBRA DE CRISTO EN LA CRUZ
- LAS ACCIONES QUE DIOS ESPERA TOMEMOS FRENTE A LA VIDA ANTERIOR SIN CRISTO Y EL MUNDO
¿CÓMO ERAMOS ANTES DE RECIBIR A CRISTO?
• Efesios 2:1-6 “él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús”.
Es decir que estabamos muertos espiritualmente a causa del pecado, lejos de los propósitos y la voluntad de Dios. Dios no era el centro de nuestra vida ni de nuestra adoración.
¿CÓMO ES AHORA NUESTRA NUEVA VIDA EN CRISTO?
• Gálatas 2:20 “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”
Debo vivir mi vida como un hijo de Dios transformado en quien habita el Salvador. Como ser tripartito, mi vida debe reflejar a Cristo en mi cuerpo, en mi alma y en mi espíritu.
• 1 Corintios 6:19 ”¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?”.
Cuando entregamos nuestra vida a Cristo no sólo le hicimos Señor de nuestra vida, pero también el Espíritu Santo vino a hacer morada en nosotros. El es Santo y espera que nuestras vidas sean igualmente santas. El significado en hebreo de la palabra “Santo” es “Kadosh” que significa algo que es “otro” (separado), exactamente lo opuesto de algo que es común. La palabra refleja el sentido de santidad y consagración. Entonces ya no no pienso, no actúo, ni me muevo como lo hace el mundo porque ahora soy SANTO.
¿CÓMO DEBE SER NUESTRO COMPORTAMIENTO FRENTE A NUESTRA VIDA ANTERIOR Y EL MUNDO?
• Colosenses 3:1-3 “Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios”.
• Romanos 8: 5-8 “Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios”.
• 1 Juan 2:15-17 “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre “.
Cada uno de estos textos bíblicos aseveran que el mundo y la carne no glorifican a Dios y van en contra de su voluntad. Seguir los parámetros y la cultura del mundo es pecado contra Dios. Debemos entonces someter nuestra carne (pensamientos, emociones y voluntad) al Señorio de Cristo y seguir la cultura del Reino de Dios, siendo hijos de luz en medio de la oscuridad.
¿POR QUÉ ENTONCES NO BAILAMOS EN EL MUNDO?
DANZA CRISTIANA vs BAILE MUNDANO
Debemos entender primeramente que hemos sido creados para adorar a Dios. “Todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice. Este pueblo he creado para mí; mis alabanzas publicará” – Isaías 43:7-21
Nuestra adoración le pertenece a Cristo. “Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén” – Romanos 11:36
Nuestra adoración se dirige a Jesucristo como lo muestra la Biblia (Apocalipsis 5:8–14; Filipenses 2:10-11) y esta adoración a Dios y al Cordero es la esencia misma de la vida celestial (Apocalipsis 4:6–11; 15:3, 4; 19:1–8).
No bailamos en el mundo porque el origen, la motivación, el propósito y el resultado de la Danza Cristiana y el Baile en el mundo, son totalmente distintos.
Mientras que la Danza Cristiana viene de Dios el Creador del Arte, el baile en el mundo es una copia que Satanás realizó de lo creado originalmente por Dios y lo hizo para buscar gloria para sí. Recordemos que él es un ángel caído. (Ezequiel 28:12-19; Isaías 14:12-14)
La motivación de la Danza Cristiana es adorar y glorificar a Cristo con nuestro cuerpo bajo la dirección e inspiración del Espíritu Santo y es realizada por una persona nacida de nuevo. El baile por su parte es un medio de diversión y entretenimiento para aquellos que lo realizan, pues la persona que baila busca su propio deleite, alabanza y/o aceptación de otros.
El propósito de la Danza Cristiana es glorificar y exaltar a Cristo ya sea de manera individual o grupal; ya sea dentro de la iglesia o fuera de ella y cumplir así la razón para el cual fuimos creados. La Danza Cr

Al adorar al Señor con nuestros movimientos somos transformados de gloria en gloria y nos asemejamos más a El (2a Corintios 3:18). Al danzar para Dios hacemos intercambios Divinos y se va la aflicción, el luto y la angustia y a cambio de ello recibimos gloria, óleo de gozo, manto de alegria (Isaías 61:3) En cambio el baile mundano produce solo una alegría pasajera que alimenta la autosuficiencia y aleja al hombre de Dios.
¿ Y QUE DE LAS FIESTAS Y LAS DANZAS COLECTIVAS?
Dios pensó en todo. Cuando vemos a David y María danzando, vemos su danza como una expresión de adoración, exaltación y agradecimiento a Dios; María estaba gozosa porque Dios había abierto el Mar Rojo y el pueblo de Israel pasó en seco y David estaba gozoso porque había recuperado el Arca del Pacto símbolo de la Presencia de Dios. Ellos no danzaron para entretenerse o atraer la atención de otros. Su motivación y propósito fue claro y específico: “Adorar al Creador”.
Efectivamente Dios estableció las fiestas solemnes: (La Pascua, Panes sin Levadura, Las Primicias, Pentecostés, Trompetas, Expiación y Tabernáculos). Estas fiestas eran la forma en que se dividía el calendario Judío y declaraban un cuadro de la dispensaciones de Dios hacia Israel.
Existen tres palabras hebreas que se usan para referirnos a las Fiestas:
-Moed / Fiestas (Lv. 23:2) = Para indicar una cita, un lugar o un tiempo señalado
-Mikra / Convocaciones (Lv. 23:2) = Ensayo / Repaso
-Jag / Fiesta (Lv. 23:6) = Fiesta / Celebración / Regocijo / Danza.
Cada Fiesta era una cita que el Señor hacía con su Pueblo para encontrarse con El y que disfrutase de su Presencia. Con cada fiesta el Pueblo de Israel ensayaba lo que había de venir y esperaba que apareciese un segundo Moisés que trajese la liberación al Pueblo de Israel. Se regocijaban por los primeros frutos, por la cosecha, por las victorias obtenidas y dichas celebraciones estaban siempre conectadas con Dios, con el dador a quien debían agradecer. Estas celebraciones involucraban las emociones y el movimiento corporal, pero nunca involucraba desenfrenos sexuales ni carnales que propiciaran actos contra la moral o la voluntad de Dios, como si sucedía en las culturas paganas.
Satanás también ha corrompido el sentido de las fiestas y el hombre mismo también le ha dado un enfoque en el cual no está Dios, no le glorifica y menos busca tener un acercamiento a su presencia. Vemos muchos carnavales con gran despliegue de colorido y creatividad, pero también llenos de lujuria, exhibicionismo, carnalidad, brujería, esoterismo y pecado.
La Iglesia del Señor está también llamada a rescatar las fiestas para Dios; fiestas de encuentro con El, tiempo de celebración en nuestros cultos en donde Cristo sea el centro y el motivo de nuestra alabanza y danza.
LA DANZA CRISTIANA Y EL ARTE
Muchas danzas folklóricas (no todas) están llenas de movimientos sensuales y provocativos; vestuarios que dejan al descubierto gran parte del cuerpo y que no son apropiados para ser usados por un hijo (a) de Dios y que además se realizan con ritmos y ritos que involucran brujeria y santería. Ese es el caso de muchas danzas folklóricas en nuestros paises hispanos.
Danza es el nombre artístico del baile. Nosotros podemos aprender técnicas y disciplinas de movimiento tales como Ballet, Danza Moderna, Jazz, Lírica, Contemporáneo y Hip Hop entre otros, que requieren perseverancia, disciplina y formación y usar dichas técnicas como herramientas para el mejoramiento de nuestra postura corporal y la interpretación de los diferentes ritmos musicales. Sin embargo, ninguna técnica podrá reemplazar la inspiración del Espíritu Santo en nuestro corazón y la libertad de movimientos que se alcanza cuando experimentamos la presencia de Dios que nos permite danzar y expresar nuestra gratitud y adoración. De allí que mucho del mundo ha entrado a la Iglesia (sincretismo cultural) y ha reemplazado el verdadero culto a Dios. Y es que la Danza para Dios nace en el corazón; es el resultado de una relacion directa e íntima con Dios.
Por consiguiente, tenemos danzas como las Davídicas las cuales eran usadas frente al Tabernáculo de David.

Esta Danza Hebrea es una danza que permite la participación de muchas personas. Recordemos que nosotros somos la Israel espiritual de Dios (Romanos 2:28-29; Gálatas 3:29; 6:16)
Siendo que el Arte como componente de la cultura trasmite ideas y valores y toca las emociones y sentimientos, estamos llamados como Iglesia de Dios a rescatar las Artes para Cristo, salvar a los perdidos con la propagación del Evangelio y extender la cultura del Reino de Dios.
CONCLUSION
Te pregunto ahora: ¿Cuál es tu nivel de compromiso con Dios? ¿A que estás dispuesto(a) a renunciar por Cristo?
Dios nos satisfice completamente. Podemos gozarnos en El, podemos danzar para El. El desea hijos adoradores las 24 horas del día. Que le adoremos con nuestras manos y pies, pero que también nuestras acciones, palabras, pensamientos, decisiones y hasta nuestra forma de vestir le glorifiquen. La decisión de obederle y agradarle es tuya. Te invito a hacer un pacto con Dios. Un pacto de consagración y entrega. Un pacto de integridad, fidelidad y obediencia. “Compra la verdad, y no la VENDAS…” – Proverbios 23:23



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