La visión del ministerio de niños: “Escogidos por Dios” es enseñar a los niños amar y glorificar el nombre de Dios. Deseamos que los niños conozcan a Jesús como su Señor y Salvador y que a su vez ellos puedan compartir de esta gran verdad a otros.
Como ministerio estamos involucrados en campamentos, teatro, canto y diferentes actividades que nos permite desarrollar un ambiente de unidad y compañerismo.
Creemos con todo nuestro corazón que estamos sembrando en tierra fértil, en futuros lideres, pastores, evangelistas, profetas etc.. Deseamos instruirlos en el camino de la verdad y ser obedientes a la palabra de Dios (Mateo 19:14) Jesús dijo: «Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos».
Deseamos plantar en los corazones de nuestros niños virtudes que perduren para siempre:
- Amar a Dios con todo su corazón (Mt. 22:36-37)
- Amarnos unos a otros como lo manda el Señor: (Mt. 22:38-39)
- Ser imitadores de Cristo (1 Corintios 11:1– Efesios 5:1)
- Ha Publicar las buenas nuevas del evangelio: (Mt. 28:19-20)
- Hacer vestidos de amor como vinculo de la unidad (Colosenses 3:14)
- Ser fieles hasta la muerte ( como quienes espera una corana Ap. 2:10)
- Ser adoradores en Espíritu y en verdad. (Juan 4:23)




Maestros activos del Ministerio de Niños: Patricia Jimenez (directora), Laura Vargas, Linda Rodríguez, Sheyla Mármol, Keyla Gutiérrez y Diana Rodríguez.
Mateo 19:14 Jesús dijo: «Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos».
Cristo no eligió al grupo intelectual de su época, escribas y fariseos, para revelar los planes divinos y realizar la obra de Dios en la tierra. Ciertamente los escribas y fariseos poseían una gran ventaja de conocimiento refinado de las Escrituras y una rica cultura conservada por generaciones. El orgullo les impedía que Cristo los considerara para “su grupo”, la autosuficiencia es una cárcel intelectual. Cristo llamaba a aquellos que como niños, tenían una actitud abierta, sin prejuicios, dogmas, y sobre todo una gran disposición de aprender.



